AMARC 11

Radio comunitaria - Hacia una comunidad global
Reenmarcando y reconciliando un mundo de dualidades

Aún más que en años pasados, y con independencia de cada región, la radio comunitaria encuentra actualmente que su mundo cotidiano se ha convertido en una dualidad de creciente y tangible inseguridad así como de personas que aspiran y luchan por la seguridad básica en múltiples niveles. La "aldea global" se ha convertido no solo en un mercado mundial, sino también en un centro comercial universal y, demasiado a menudo, un escenario global para los conflictos. Ahora más que nunca el carácter único y los atributos de la radio comunitaria necesitan ser puestos en valor para construir, transformar y multiplicar la fuerza de las diversas comunidades deseosas de trabajar por una seguridad centrada en las personas. Más que nunca, la radio comunitaria se presenta como un recurso único para reenmarcar y reconciliar un mundo de dualidades en una comunidad global fundamentada en la equidad y en la diversidad.

En un mundo globalizado, interconectado e interdependiente, pero a la vez desunido y desigual, la radio comunitaria continúa jugando un rol sin parangón añadiendo una diversidad crucial de voces, puntos de vista y valores al discurso global. Sin embargo, también es necesario que las radios comunitarias respondan de forma aún más constructiva y estratégica para evolucionar en escenarios político-económicos, de comunicación y geosocial, y sus inherentes desafíos y oportunidades. Una tarea necesaria y estimulante a la par que compleja. Para celebrar, así como para fortalecer la capacidad de la radio comunitaria en su respuesta a las múltiples dualidades, la 11ª Conferencia de AMARC (AMARC 11) estará centrada en los siguientes temas: (1) Radio comunitaria, seguridad holística y desarrollo sostenible; (2) Radio comunitaria, cultura y seguridad identitaria y (3) Radio Comunitaria, conflicto y seguridad institucional.

Radio comunitaria, seguridad holística y desarrollo sostenible.

El mundo está afrontando cada vez más desastres naturales, a menudo relacionados con el cambio climático y la gestión irresponsable de los recursos naturales. Estos desastres son síntomas e ilustraciones de las injusticias sociales y de aquellos que pagan el precio más alto son las comunidades vulnerables y los grupos para los cuales las radios comunitarias son un recurso crucial. La actual epidemia de Ébola resalta no solo la interdependencia entre seguridad alimentaria, seguridad nutricional y seguridad sanitaria, sino también cómo su ausencia puede amenazar e impactar rápidamente en la seguridad global y el bienestar. En la transición desde los Objetivos de Desarrollo del Milenio hasta los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la comunidad internacional liderada por la Organización de las Naciones Unidas ha reconocido ampliamente que la paz, la inclusión, la equidad y la responsabilidad son las raíces de un desarrollo sostenible. Estos han sido siempre los valores de las radios comunitarias y AMARC 11 es una oportunidad cronológicamente perfecta para asegurar que esta representación es aún más efectiva y proactiva.

Radio comunitaria, cultura y seguridad identitaria.

La cultura es otro prisma dentro de la dualidad sobre la seguridad y la inseguridad. Por un lado, la sociedad globalizada es frecuentemente considerada como un reflejo del pluralismo de las identidades y de las llamadas sociedades "multiculturales". Pero por otro, incluso en los Estados que se caracterizan a sí mismos como abiertos y democráticos, los líderes políticos están denunciando el multiculturalismo como una amenaza. Este miedo inducido, y algunas veces relacionado con una pérdida de identidad, es una de las razones para reacciones extremadamente negativas hacia los migrantes. Al mismo tiempo, las culturas indígenas son marginalizadas y/o incluidas en constructos homogéneos -incluidos los reality shows- de los medios convencionales dominantes. Debido a su naturaleza, en África, Asia, Caribe, Medio Oriente, Latinoamérica y Norteamérica la radio comunitaria ha desarrollado un proceso inclusivo hacia la ciudadanía y esto es un instrumento para la cohesión social y el diálogo intercultural. Su mandato refleja completamente el espíritu de la comunidad y sus representantes, al mismo tiempo que promueve la participación igualitaria de las mujeres, la juventud y otros grupos tradicionalmente marginados del discurso de la comunidad. Estos proyectos han preservado y modernizado numerosos idiomas, no solo revitalizando así sus comunidades sino también enriqueciendo la herencia del mundo. Al mismo tiempo, estas emisoras están empleando las nuevas tecnologías tomando ventaja de las plataformas no terrestres y de las redes sociales. Respecto del fomento de diversos puntos de vista y discursos alternativos, la radio comunitaria está luchando continuamente contra poderosos intereses opuestos. A este respecto, en AMARC 11 también se destacarán historias existosas y se señalarán sus desafíos.

Radio comunitaria, conflicto y seguridad institucional.

La radio comunitaria no ha sido inmune a -y de hecho ha sido frecuentemente objetivo de- la creciente indidencia mundial de conflictos, violencia e inseguridad física general. Las amenazas de grupos armados en situaciones de conflicto, censura y ataques terroristas también han socavado la seguridad de las radios comunitarias, así como de sus periodistas y activistas. Allí donde las amenazas pueden ser menos manifiestas o visibles, existen varios mecanismos, incluyendo leyes y regulaciones o su deliberada ausencia o distorsión, que son usados para atenuar la voz dialogante de la radio comunitaria. De esta manera, estas emisoras han jugado un papel esencial en la prevención de conflictos y en su resolución a todos los niveles, desde lo local hasta la esfera nacional, e incluso a través de las fronteras. Las radios comunitarias y sus plataformas han sido descritas como medios de paz, y lo son. Sin embargo, las motivaciones existentes tras las comunidades que poseen los activos de las radios comunitarias y sus activistas -que producen los contenidos referidos a la paz y a la justicia social- son indivisibles. Esto transforma las prácticas periodísticas de paz e integra a la radio comunitaria más firmemente en los movimientos sociales para compartir objetivos. La pregunta es cómo poner en marcha mecanismos, desde la creación de capacidades hasta la protección institucional, que puedan garantizar que la radio comunitaria será siempre capaz de asegurar su papel en la consolidación de la paz.